17
Ago
2010

El capitalismo de amigos

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Nestor Kirchner y Cristina Fernandez

Kirchner llegó de la mano de las petroleras imperialistas, cuando su entonces cuñado, “Bombón” Mercado, representante del sindicato de petroleros, le propuso a Diego Ibáñez (secretario de ese sindicato) que Néstor K fuera candidato del PJ a la intendencia de Río Gallegos. Y llegó a la presidencia con el apoyo de Pan American (monopolio, entonces, de la empresa inglesa British Petroleum y la rusa Bridas; y ahora la petrolera estatal china Cnooc compró parte de Bridas). Y de la mano de Repsol, empresa de la que luego Kirchner, asociado con Eskenazi, compró el 15%. En estos años, los K, asociados con Cristóbal López, formaron su propia petrolera, Oil Company, que se quedó con gran parte de las áreas petroleras de Santa Cruz (y de otras provincias, también penetró en Brasil), y le compró la refinería de San Lorenzo y 360 estaciones de servicio a Petrobras.

Con los K vino el aluvión de mineras imperialistas que practican minería a cielo abierto, saquean las riquezas, y envenenan la región y las aguas con cianuro y otros productos. Esta es la razón por la cual, los K critican al menemismo, pero mantienen a rajatabla la ley de Menem por la que esos monopolios solo pagan el 3% de regalías. Esas empresas son o aparecen como australianas o neocelandesas (pero suelen esconder, o están asociadas, con capitales ingleses), o son canadienses (y atrás hay capitales ingleses o yanquis). El abrazo de Cristina K con el dueño de la Barrick explicó el veto de la presidenta a la ley de glaciares aprobada por unanimidad en el Congreso.

Fue protegiendo a esos intereses mineros que el gobierno reprimió brutalmente la protesta ambientalista en Andalgalá, y ahora Cristina K amenaza con erradicar a la población de esa ciudad ante la posibilidad de que esté encima de un rico yacimiento.
Con los K están poderosos grupos bancarios, a los que están asociados o con los que tienen negocios: Eskenazi, Brito, Heller, etc. Están asociados con Cristóbal López en el manejo de gran parte del juego (uno de los principales medios para lavar dinero). Además, la timba financiera y el juego siguen sin pagar impuestos.

El grupo K y su “capitalismo de amigos” se han adueñado de las obras públicas nacionales, y las que se hacen en las provincias van atadas a esas empresas: Electroingeniería, Petersen, las de Lázaro Báez, etc.

Hay que sumar grandes negocios en pooles y feed lots, en la lana con Benetton, es decir, los Kirchner son parte y socios de la nueva oligarquía agraria, y de muchos negocios de los cuales es mejor no hablar.